lunes, 9 de mayo de 2011

Serios Problemas

Al finalizar la clase siempre me tocaba correr y correr, porque si no lo hacía, mi trasero sufría las consecuencias. 

Una vez le mencioné a mi madre: mis compañeros de la escuela agarran mis “pompis” cuando se acaban las clases, debo correr hasta mi transporte, pero muchas veces ellos me ganan, siempre son alrededor de cinco contra mí, y ya intenté decírselo a la profe pero no me escucha, cree que todo me lo estoy inventando para llamar su atención, pero no es así. A veces no sé ni para que gasto saliva diciendo esto a mamá, sé que me dirá “¿por qué no le dices a tu profesora?” y como lo esperaba, así fue.  Acaso no está escuchando que le dije a la profe y ella no me prestó atención. 

En ocasiones siento que los adultos deberían poner más cuidado a problemas tan serios como cuando algunos niños le agarran el trasero a una niña inocente como yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario